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“Mi
bebé viene con labio fisurado, aún no sé si bilateral y con paladar hendido.
Pero mi esposo y yo nos estamos orientando poco a poco, apenas tengo 29
semanas. Quería saber ¿cuán viable es la lactancia en estos casos?, ¿cómo se
haría en estos casos? He escuchado que se puede y quería orientarme. Espero
pueda ayudarme.”
Dado que los
infantes con labio fisurado y paladar hendido son susceptibles a otitis
crónicas y su resultante pérdida de audición, es importante alimentarlos con
leche materna ya que ésta protege contra las infecciones de oído. La
alimentación de un infante con labio fisurado y/o paladar hendido es un
reto y requiere mucha paciencia por parte de los padres. Debes tomar en
consideración la importancia de adquirir una extractora eléctrica de alta
calidad que permita la extracción doble. Es importante que comiences a
extraerte leche dentro de las primeras 12 horas después del nacimiento para
ofrecerla a tu bebé rápidamente y comenzar a establecer una buena producción
de leche. Si el infante no puede pegarse al pecho debes extraerte leche cada
3 horas por 10-15 minutos. Aún cuando el infante esté mamando, probablemente,
tengas que extraerte leche para proveer alimentaciones suplementarias al
bebé y mantener tu producción de leche para cuando le hagan la cirugía.
El primer
problema para alimentar a estos bebés es crear un sello, y en esto el pecho
suave y maleable tiene un ventaja sobre la botella. Los infantes que debido
al defecto no pueden pegarse al pecho o necesitan suplementación que no sea
en el pecho materno, pueden usar un aparato que tenga una mamadera larga y
suave, como el Haberman feederTm,
el cual requiere muy poca o ninguna succión. Otros métodos que se utilizan
son la alimentación al dedo con tubo nasogástrico o jeringuilla periodontal.
El uso de estos últimos depende de la magnitud del defecto y la capacidad
para crear succión.
Los infantes
que tienen sólo labio fisurado tienen una mejor oportunidad de tener éxito
amamantando. Como en todos los casos de labio fisurado y/o paladar hendido,
se prefiere una posición en la que el infante se mantenga erguido tal como
en el agarre de fútbol o la posición en silla de caballo (el bebé mirando el
pecho de frente, sentarlo en la falda de la mamá con las piernitas del bebé
rodeando el cuerpo de su madre). La madre puede presionar el pecho en la
hendidura y crear un sello, y la gravedad va a ayudar a prevenir que la
leche corra a través de la hendidura a la cavidad nasal. Además, la madre
puede colocar su dedo pulgar sobre la apertura del labio fisurado, sellando
el espacio. Desde una etapa temprana la madre puede aprender a hacer
compresión del pecho mientras el bebé está pegado, maximizando el flujo de
leche y la ingesta. En otros casos se le puede suplementar al bebé en el
pecho usando un sistema de suplementación.
Algunos
clínicos utilizan, en lo que se hace la cirugía del paladar, un obturador.
El defecto en el paladar no permite que se cree un sello para la succión y
la lengua se mantiene en la parte posterior de la boca. El obturador es un
aparato que se coloca sobre el paladar y permite una mejor alimentación,
mejor habla y tiene un efecto positivo en la familia.
El monitoreo
del peso del bebé es muy importante, independientemente, del método que se
use para darle la leche. Esto nos da una señal de cuan adecuada es la
ingesta de leche materna.
La cirugía de
reparación del labio fisurado es otro reto para la díada lactante. Numerosos
estudios apoyan el que se realice la reparación del labio lo más pronto
posible y sugieren que el amamantamiento inmediatamente después de la
cirugía, no solo es posible sino que debe fomentarse. Los estudios revelan
que los infantes que amamantan inmediatamente, después de la cirugía se
recuperan bien y ganan peso más rápidamente, que los infantes que se
alimentan de otras maneras. Debido a que el paladar se repara mucho más
tarde, el obturador, el cual sella el paladar, ayuda al mejor el éxito del
amamantamiento.
En Puerto
Rico, a muchos de los bebés de labio fisurado y paladar hendido se les priva
de amamantar debido a las pobres destrezas de manejo de lactancia del
personal que trabaja con estos infantes y lo tarde que son referidos para
asistencia. La técnica que se use para reparar el defecto, la cual puede
incluir el uso de aparatos prostéticos que impiden el amamantamiento, afecta
el inicio y duración de la lactancia. De igual manera la actitud del equipo
que trabaja el caso tiene un gran impacto en la lactancia. Existen tres
grupos que trabajan con estos casos, los cirujanos maxilofaciales, los
otorrinolaringólogos y los prostodoncistas; cada uno tiene un enfoque y
manejo diferente.
En
general los casos de labio fisurado sin paladar hendido no deben tener
problemas para iniciar el amamantamiento y continuarlo exitosamente.
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