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"Tengo una inquietud y me gustaría saber si puede ayudarme. Tengo tres semanas
de haber tenido a mi bebe y desde entonces estoy lactando, pero a la fecha no se
me quita una molestia de los pezones que me tiene loca todo el tiempo. He
visitado a grupos de apoyo y me dicen que es normal, pero yo he leído que eso
suele pasar las primeras dos semanas y ya voy por la tercera y no se me quita.
Mi preguntas son: ¿es normal que me suceda? y ¿cuánto tiempo estaré en esta
situación?"
MC
Muchas personas piensan que es normal sentir dolor en los pezones las primeras
semanas de la lactancia. La realidad es que aunque puede ocurrir tarde en el
embarazo y durante los
primeros días posparto una molestia
transitoria de los pezones, amamantar a
un/a bebé nunca debe doler, siempre y cuando lo hagas correctamente. Si en vez
de una molestia tienes dolor anormal
o prolongado en los pezones
y o los tienes agrietados, tienes que buscar ayuda
inmediatamente.
Por lo general, estos síntomas se deben a
la mala posición en el pecho o agarre
incorrecto del mismo. Verifica la
posición del bebé en el pecho, recordando siempre que el bebé debe estar
correctamente alineada y con sus labios evertidos (hacia afuera). Si después de
corregir la posición y seguir estas recomendaciones,
pasadas las 24 horas, continúas con dolor o
no sientes mejoría debes buscar ayuda profesional inmediatamente.
El
dolor prolongado o anormal, que dure más allá de la primera semana, o el dolor
crónico, nos señalan que algo no está bien y que requiere intervención. La
causa principal de dolor en el pezón durante el amamantamiento, como te
señaláramos, es el resultado de un enlace incorrecto del/ la bebé al pecho.
Entre otras posibles causas de dolor en el pezón se encuentran: los pezones
invertidos, la plétora severa, el uso impropio o excesivo de la máquina de
extracción de leche, el uso prolongado de almohadillas de lactancia o poca
ventilación, la sensibilidad a cremas, lociones o aceites, la eczema u otras
dermatitis, un rompimiento de la succión incorrectamente, una succión
desorganizada o disfuncional del infante, la presencia de frenillo, una
infección bacteriana o por hongo, y el uso de pezoneras. El manejo y tratamiento
es según la condición o causa del dolor. Es imprescindible en estos casos una
evaluación visual del área del pezón y la areola POR UN PROFESIONAL EXPERTO EN
MANEJO CLINICO DE LACTANCIA ya que la apariencia del pezón puede dar al clínico
las claves esenciales sobre la naturaleza del problema.
"Desde hace un mes cuando estoy en lugares fríos me
duele uno de mis pezones y se pone color blanco, el dolor es horrible. En la
última visita a la la oficina del pediatra me recomendó tomar vitamina B6 y
calcio, pero aún sigue el dolor. El pezón no está lacerado, hay alguna otra
opción para esto." M.
Lo que describes parece estar asociado a una
vasoespasmo o Fenómeno de Reynaud. El término se utiliza para describir isquemia
intermitente secundaria o asociada a vasoespasmo. Se le llama fenómeno de
Reynaud primario cuando ocurre sin causa o etiología conocida y fenómeno de
Reynaud secundario cuando existe una enfermedad autoinmune o de tejido conectivo
subyacente tal como lupus o artritis reumatoidea. Esta condición afecta a
mujeres en edad reproductiva y hasta un 20% de ellas reportan síntomas. Existe
un cambio de color en tres fases que es clásico del fenómeno de Raynaud.
Primero, después de lactar, el pezón se torna blanco inducido por el vasoespasmo,
luego se torna azul como resultado de la cianosis causada por la desoxigenación
de la sangre en los vasos venosos y por último pasa a rubor (rojo) como asociado
al reflejo de vasodilatación. Algunas veces solo se observa el blanco. Las
madres describen generalmente un dolor como quemazón cuando el pezón se torna
blanco, cuando el pezón retorna a su color normal describen el dolor punzante
por varios minutos o hasta por una o dos horas.
El tratamiento del fenómeno de Reynaud es
principalmente corregir la causa del dolor si es que está asociado a pobre
enlace o a candidiasis (se observa en candiasis crónica). Si el dolor es severo
y/o no está asociado a una causa subyacente se puede aplicar calor en el pezón
inmediatamente después de amamantar. El calor seco (con una secadora de mano)
usualmente es mejor que el calor húmedo, porque la humedad puede causar daño
posterior al pezón. Se ha usado la terapia con 150-200 mg de vitamina B6 una vez
al día por cuatro días, seguido por 25 mg al día hasta que la madre esté libre
de dolor; sin embargo no existe evidencia científica de que esto dé resultado.
Para casos severos se recomienda el uso de nifedipina, una droga para la angina
vasoespástica, 30 mg de la formulación de liberación lenta (slow release) o 5mg
tres veces al día una vez al día por dos semanas. Si el dolor regresa luego de
descontinuar el medicamento (ocurre en 10% de los casos) se puede repetir de
nuevo el tratamiento, algunas veces se requieren dos a tres cursos del
tratamiento. Aunque raros, los efectos secundarios pueden incluir dolor de
cabeza.
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