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Guía práctica para una lactancia exitosa

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“Hace ya un mes tuve plétora en mi seno derecho. Desde ayer siento un endurecimiento en un lado de la areola de ese mismo pecho y un poco enrojecido. La boquita de mi bebé no es tan grande como para ayudarme tocando esa área y la máquina de extracción tampoco me ha mejorado. La leche sigue saliendo y no me duele, pero temo sentir el horripilante dolor que sentí cuando tuve la plétora. ¿Cómo resuelvo esto? ¿A qué se debe que me pase?” YP

Lo que me describes parece un ducto tapado aunque en estos momentos no te duela. Un ducto tapado es una acumulación de leche, cristales de calcio o células muertas que bloquean un ducto en su parte más estrecha según se va acercando al pezón. La leche que queda detrás del ducto no puede salir y crea una protuberancia o bulto duro palpable que es localizada. Aún cuando el infante succiona el ducto no se puede vaciar debido al tapón y entonces duele según se estira con más leche. El uso de una extractora no resuelve el problema ya que ésta sólo vacía los ductos que no están bloqueados, la extractora hala el pezón, lo estrecha y aprieta el tapón.

Las causas de los ductos tapados son múltiples y usualmente varias de ellas se combinan para causarlo. Entre estas se encuentran: no dar de mamar por un periodo más largo de lo usual (ej. el bebé duerme más de lo usual, separación del bebé, etc); dificultad para manejar una producción de leche abundante, días de mucho trabajo, estrés, fatiga; no vaciar bien el pecho, el bebé hala o retuerce el pezón y; sostenes pequeños, apretados o con varillas.

El tratamiento para un ducto tapado incluye los siguientes: (1) Mantener el pecho vacío lactando frecuentemente, más de lo usual; (2)comenzar con el lado afectado para promover drenaje, posicionar la quijada del bebé hacia el área afectada y dar masaje desde el área de la protuberancia hacia el pezón durante la tetada; (3) aplicar compresas tibias húmedas antes de lactar para expandir los ductos; y (4) si el ducto no se destapa en las primeras 48 horas de tratamiento debes ser evaluada por un especialista en manejo clínico de lactancia materna. En algunas madres con ductos tapados recurrentes se recomienda, como medida de prevención, el uso de lecitina, una cápsula de 1,200 mg 3 ó 4 veces al día.

Es muy importante diagnosticar y tratar los ductos temprano. El no hacerlo se asocia con el desarrollo de mastitis. Si el ducto tapado se detecta temprano, se puede destapar rápidamente, usualmente en unas pocas horas o menos. Si ya han pasado varios días desde que empezó la molestia o dolor, puede tomar varios días y hasta una semana en mejorarse, pero se debe sentir alguna mejoría en las primeras 24 horas de tratamiento.

 

 

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Ana M. Parrilla, MD, MPH, FABM © 2007 draparrilla.com.